Diablito blanco
Sentada en la silla de tarima junto a la mesa de tarimas. Mis ojos frente a la endemoniada roba almas, aka: la laptop. Eso de “roba almas” no es ningún chistecito ¿eh? Esta maquinitita puede cantar, bailar, transmitir mensajes de todo tipo, difundir noticias falsas, información de todo tipo. ¿Quién no se enamoraría de tal cosa llamada tecnología? vale madres si no sabes nada de ella, no ocupas saber de ella en realidad, sólo disfruta carnal, ven acércate a mí, presiona mis teclas, mueve el maus y yo te llevaré a un mundo mejor, un mundo imperfectamente perfecto, eres quién tú quieras, bebé. Y así fue cómo entre a este mundo del cual ya no puedo salir, me absorbe en la nada junto a mi baba. Ya probé de todo con tal de dejarlo: novio, ejercicio, peluquería, caviar, cortinas y pues la neta no pude. Tengo miedo del día que no pueda pagar el internet y me corten, pero bueno igual tengo Pokemón Esmeralda descargado… oh claro que no ¿Qué tonterías digo? ¿Qué pasará cuando me corten...